Bosnia y Herzegovina, dirigida por Sergej Barbarez, anunció su lista definitiva de 26 el 11 de mayo, la más madrugadora entre las selecciones de su bombo. Es su primer Mundial en doce años, desde Brasil 2014, y muy probablemente la última gran cita del capitán Edin Džeko, de 40 años y jugador del Schalke 04.
La columna vertebral la forman Džeko —máximo goleador histórico con 73 tantos—, el veterano lateral Sead Kolašinac (Atalanta, ex Arsenal), Amar Dedić como lateral derecho del Benfica, el delantero Ermedin Demirović (VfB Stuttgart) y el arquero titular Nikola Vasilj (FC St. Pauli). Es un plantel con mucho rodaje europeo, repartido entre la Bundesliga, la Serie A y la Primeira Liga.
En el Grupo B, Bosnia se mide con el anfitrión Canadá, Suiza y Catar: debuta el 12 de junio ante Canadá, juega el 18 frente a Suiza y cierra el 24 contra Catar. Superar la fase de grupos de 2014 y alcanzar los octavos es un objetivo realista, con la última danza de Džeko como gran atractivo.