La Jordania de Jamal Sellami cerró su lista de 26 el 2 de junio. Es la primera vez en su historia que el país disputa un Mundial, un salto que llega tras el impulso del subcampeonato en la Copa Asiática 2023 conseguido bajo el anterior técnico, Hussein Ammouta. La generación llega así al gran escenario sin antecedentes mundialistas que la condicionen.
La columna vertebral la forman el capitán Ihsan Haddad (Al-Hussein, lateral derecho con 92 partidos), el extremo Musa Al-Taamari (Rennes), único jugador de la plantilla en una de las cinco grandes ligas europeas, el goleador Ali Olwan (Al-Sailiya, 29 tantos en 65 partidos) y el central Yazan Al-Arab (FC Seoul, K League). El bloque se nutre sobre todo de las ligas de Jordania, Catar, Irak y Arabia Saudí.
En el Grupo J, Jordania se cruza con Austria, Argelia y Argentina. El 16 de junio debuta ante Austria en el San Francisco Bay Area Stadium de Santa Clara, el 22 mide a Argelia en el mismo escenario y el 27 cierra frente a la Argentina de Messi en Arlington (Dallas). Para un debutante, cualquier punto sería histórico; meterse en dieciseisavos —posible incluso como mejor tercero— supondría una sorpresa mundial.